Pablo Lozano que no quiere ”ser un presidente accidental”

El nuevo mandatario de la Real Federación Andaluza de Fútbol se someterá a una »ratificación» por convicción el próximo 6 de julio porque verdaderamente quiero que »me elijan por convicción, que valoren mi manera de pensar y por todo lo que he hecho»

FUENTE :Por David Jurado

Tras diecinueve días en el cargo, este sábado llega la primera entrega de las cuatro a las que dará lugar la entrevista de Cordobadeporte.com al nuevo presidente de la Real Federación Andaluza de Futbol (RFAF). Al pozoalbense Pablo Lozano le cambió la vida el pasado 3 de junio cuando Eduardo Herrera presentó su renuncia al presidencia de la RFAF tras 33 años en una poltrona más eternizada aún que la que tuvo Ángel María Villar. Ahora el cargo lo ocupa de manera interina este cordobés que fue diputado deportes a principios de siglo.

Pero “en mi caso particular yo me fui entonces porque mi pasión era poder cambiar las cosas en el deporte y había otras cosas y criterios que no me llenaban”, así que dio un ”paso al lado”. “Ahora te centras en transformar el deporte y no por cuestiones políticas, aunque te vinculas sólo a uno, cuando en mi corazón he tenido a otros como al tenis, el automovilismo y el balonmano”, dice.

Por todo ello su objetivo más inmediato es no estar “como presidente accidental”. Lozano, de 39 años, pretende que el próximo 6 de julio, con motivo de la celebración de la Asamblea Ordinaria de la (RFAF), se someta “a una ratificación por parte de los asambleístas”, avanzando que “antes de la ordinaria habrá una extraordinaria”. Su idea es “ejercer como tal para poder tomar decisiones como presidente electo con mi equipo y poder marcar así una línea de trabajo”.

Esa iniciativa podría llevar a que no fuese ratificado, pero Lozano apuntó que “me gusta la democracia y que pudiera haber una alternativa”, ya que “se podrían presentar candidatos cumpliendo unos requisitos como asambleístas”.  Luego “si hubiera una sorpresa, por todos los procesos en los que he estado, no pasaría nada, verdaderamente quiero que me elijan por convicción, que valoren mi manera de pensar y por todo lo que he hecho, y eso se lo estoy transmitiendo a todas las delegaciones“.

Pablo Lozano reflexionando durante la entrevista

Pero con independencia de esa ratificación, Lozano aseguró que su llegada a la presidencia le ha cambiado “la vida en particular”, porque sólo puede estar “un día o dos entre Pozoblanco y Córdoba”, ya que el resto los pasa “en Sevilla y el resto de provincias” de Andalucía. Pero sobre todo “en cómo pensar en el fútbol andaluz en general”.

“Tocó dejar lo que te dedicabas antes, como el fútbol sala y la cordobesa, algo que no lo veía venir”, aseguró Lozano, aunque Eduardo Herrera “había dicho que buscaría su sustituto a mitad de legislatura”.

“Es verdad que tras llamarme hace siete años para ser vicepresidente y estar bien posicionado, estás en las negociaciones y preparando todo. Luego te posicionas en la Española y te ves más ahí, pero hasta que no llega el momento y el presidente da el paso al lado no le ves que llegue el momento”, aseguró.

El mandato de Eduardo Herrera fue “muy presidencialista”

Lozano, tras los primeros veinte días de trabajo, desveló que “hay responsabilidades que ni como vicepresidente conocía”, dado que el mandato de Herrera era “muy presidencialista y tomaba decisiones en primera persona”.

Ahora mi idea es dar participación y delegar, que las decisiones tengan más consenso, que cada quince días haya contactos”, apostilló Lozano. Su objetivo es que “cada lunes se celebre un consejo con los ocho delegados y se pongan todos los proyectos y problemas con todos los ámbitos, entrenadores, jugadores y árbitros”.

Un congreso de fútbol andaluz entre octubre y noviembre

Su primer gran proyecto es celebrar un congreso de fútbol andaluz entre octubre y noviembre, porque los proyectos de los próximos cuatros años “deben marcarlos los protagonistas de ese camino, que son los verdades actores de todas las categorías, fútbol aficionado y base incluidos, de todas las realidades”.

De esa forma “se decidirá la hora de ruta en los próximos años estudiando las propuestas en el Congreso, para que se maduren con un libro del fútbol andaluz que sirva de guía para la gestión de la Federación”.

“Quiero que mi proyecto me lo marquen los clubes, árbitros, entrenadores y jugadores. No lo hago pensando en ganar las elecciones del año olímpico, en mi cabeza puede haber muchas cosas, pero hay que afrontar las realidades y necesidades del fútbol”, concluyó.

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