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El cordero cordobés vende su imagen de carne única y de excelente calidad

Los animales se alimentan sólo con cereales, a los dos meses y medio ya pesan 23 kilos y su sabor no se ha amargado con la hierba

EL CORDERO CORDOBÉS VENDE SU IMAGEN DE CARNE ÚNICA Y DE EXCELENTE CALIDAD

Los corderos españoles se encuentran inmersos en una intensa campaña de promoción para demostrar que esta carne jugosa, tierna y de primerísima calidad nada tiene que ver con aquella imagen de años anteriores en los que el sabor era extremadamente fuerte y del gusto de sólo unos pocos.

Y lo están haciendo a través de Interovic, la Interprofesional del Ovino, y, por supuesto del Grupo EA, cooperativa de segundo grado a la que pertenecen seis sociedades cooperativas de Extremadura y dos andaluzas: Dehesas Cordobesas, con sede en Hinojosa del Duque (y unos 110.000 corderos, de los que sacan al mercado unos 15.000 anuales), y la onubense Ovipor. Todas juntas suponen un imperio ovino de 800.000 ovejas y 1.600 socios de las provincias de Badajoz, Cáceres, Córdoba, Huelva, Sevilla, Cádiz y Ciudad Real. De hecho, a día de hoy es un clarísimo referente de la producción ovina del suroeste peninsular, con el 20% de toda la oferta extremeña y andaluza.

Entre sus máximos responsables se encuentra el cordobés Antonio Arévalo, procedente de Dehesas Cordobesas y el causante de tratar de convencer desde hace años de que el cordero cordobés es realmente único y con un sabor inigualable. ¿La clave? Su alimentación. «¿Por qué muchos tienen en la memoria el sabor fuerte de los corderos antiguos, que eran grandes, estaban con problemas y hasta con cojeras de saltar por las dehesas o del que se cría en las Islas Británicas? Porque se alimentan de hierba», explica a EFE este experto en ovino.¿Y si estás pagando más?Calcula en sólo 2 minutos cuánto podrías ahorrar en tu seguro de cocheCalcular ahora

Por contra, en Córdoba, y por extensión en muchas otras zonas de Extremadura y el Valle de La Acudía, donde señorea la oveja merina, los criadores los alimentan con cereales, con lo que a los 2,5 meses de vida ya alcanzan los 23 kilos, que es lo que tarda el resto de animales con alimentación de hierba en seis meses. «Y el sabor no tienen nada que ver el uno con el otro; el nuestro es realmente de excelencia», asegura.

Esto de cara a la Navidad, que ya está a la vuelta de la esquina, se nota. «Las perspectivas son muy buenas, hasta el punto de que en los últimos dos meses hemos vendido ya el 20% de la producción y la campaña la tenemos ya hecha con el sacrificio de los animales».

El problema es que los productores están realmente preocupados con el descenso del consumo de carne de cordero. Es más, tienen elaborados estudios en profundidad que señalan que el consumidor de cordero tiene más de 45 años, con lo que la juventud no lo consume. Los motivos, para Arévalo, están claros. «La gente apenas tiene tiempo para cocinar en sus casas, porque una pierna tarda una hora y media en hacerse, y además se trata de una carne de consumo en piezas grandes». Ciertamente, poco acorde con los tiempos actuales, en los que los minutos son literalmente oro.

Pero el sector se está poniendo las pilas. Y ya se están buscando nuevos cortes en las carnicerías con un fileteado diferente, tratando de llaga al consumidor con nuevas fórmulas de comercialización. En madrid, sin ir más lejos, se está llevando a cabo una campaña de montados de pierna de cordero fileteada a la plancha «que desde octubre pasado está ganando enteros entre los consumidores, y que, por supuesto, acabará llegando a Andalucía».

Otra parte de esa comercialización es tratar de introducir esta carne en los comedores escolares, para habituar a un producto intensamente cordobés, que, además, ayuda enormemente al mantenimiento del ecosistema de la dehesa, no sólo de manera medioambiental, sino también generando empleo y anclando población al terruño.

No obstante, Antonio Arévalo recuerda que hace ya casi una década desde la Junta de Andalucía se realizaron promesas de que se iban a poner en marcha campañas de comercialización del cordero andaluz. Pero aquello se quedó en agua de borrajas. «Vamos a mantener en breve reuniones con responsables de Agricultura para buscar fórmulas de salida al sector con ferias internacionales», insiste el hinojoseño.

No es de extrañar, pues, que el cordero extremeño-andaluz ganara un premio en la Feria ‘Nordic Organic Food Fair’ de Suecia en noviembre pasado por sus corderos ecológicos alimentados sólo por piensos no compuestos. También se han llevado a cabo promociones en Qatar y en Israel con la intención de que el cordero que no se consuma en España, aproximadamente un 50%, tenga salida al exterior.

Por el momento los productores llevan sacrificando corderos Halal desde hace muchos años de cara al consumidor árabe, que también adquiere animales vivos, y en breve, para 2020, en el matadero que tiene el Grupo EA en Trujillo, comenzarán los sacrificios Kosher para el consumidor israelí, donde tiene muchas fiestas con el cordero como protagonista.

Aquí en la provincia de Córdoba se han introducido los corderos extremeño-andaluces (Antonio Arévalo prefiere verlo como un todo) en Mercadona y Carrefour, pero también «lo hacemos a nivel de calle en las carnicerías de barrio».

Una carne, la de cordero, que tiene que dejar de ser estacional con la Navidad, pero que para ello requiere del apoyo en promoción de las administraciones, gracias a su inmenso potencial y como claro ejemplo de la ‘Andalucía calidade