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Incertidumbre: Venta de tractores y comercialización complicada y el mercado ganadero en picado

La venta de tractores nuevos ha caído en el mes de marzo en España el 44,25% respecto al mismo mes del año anterior y el 28,7% si comparamos el primer trimestre del año 2020 con el mismo periodo del año 2019, cifras que en gran medida responden a las consecuencias de la crisis sanitaria del COVID-19. Para Asaja Castilla y León, una buena clave de esta situación se debe a que, aunque se se esperan buenas cosechas, la comercialización de los productos se va a complicar enormemente y las producciones ganaderas han iniciado ya una caída en picado, unido a la incertidumbre que la pandemia está generando y que frena las inversiones.

En Castilla y León en el mes de marzo la caída ha sido del 28,05%, al pasar de matricular 82 tractores nuevos en mazo de 2019, a solo 59 en marzo de 2020. Comparando el primer trimestre del año con el mismo periodo del año anterior, se refleja en Castilla y León una caída 9,09, al pasar de la matriculación de 220 unidades en 2019, a 200 que se han matriculado en estos primeros tres meses de 2020. Es decir, ha sido en marzo, con la irrupción de la pandemia y el estado de alarma, cuando las cifras se han hundido, porque en enero y febrero el comportamiento había sido positivo.

En opinión de ASAJA, “de no ser por la crisis sanitaria, que está acarreando una durísima crisis económica y social, el mercado de maquinaria agrícola hubiera presentado unas buenas perspectivas en esta primera parte del año. Y hubiera sido así por las expectativas de una razonable cosecha en la agricultura de secano, por la finalización de una buena cosecha de maíz, por el buen estado que en general presenta el campo de cara al inicio de la nueva campaña en la agricultura de regadío, y por unos mercados ganaderos que hubieran mantenido cierta estabilidad”.

Sin embargo, para la organziación agraria, “a día de hoy, todo esto se ha truncado, porque aun contando con que puede haber buenas cosechas, la comercialización de los productos se va a complicar enormemente y las producciones ganaderas han iniciado ya una caída en picado en sus cotizaciones. A todo esto se suma la incertidumbre general, y a consecuencia de ello, el miedo a hacer inversiones, como las que implica la adquisición de maquinaria”.