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La cooperante de Pozoblanco atrapada en Perú ya está en Países Bajos

Andrea Torrico, voluntaria de WWF Internacional, regresa a Europa gracias a la Embajada neerlandesa | “No me daban solución”, lamenta la joven sobre el Gobierno de España .

informa Cordopolis 18/04/2020

Andrea Torrico, con gorra, en Perú | ANDREA TORRICO

Andrea Torrico Muñoz, una joven vecina de Pozoblanco que estaba de voluntaria de WWF Internacional en Perú y que pretendía regresar a su casa familiar ante la situación de alarma generada por el coronavirus, ya se encuentra en Países Bajos tras realizar gestiones con la Embajada de dicho país en la capital peruana, Lima.

Según ha explicado a Europa Press la cooperante, en estos momentos está “bien, sana” y ha conseguido volver a Europa a principios del mes de abril, “no por medio de la Embajada de España, sino por la ayuda de la Embajada de los Países Bajos”, después de haber intentado coordinar el regreso “durante dos o tres semanas” con la Embajada de España, “pero no me daban solución, ni me contestaban a llamadas”, según ha lamentado.

En este sentido, ha detallado que “otras embajadas sí se estaban moviendo más” para la repatriación de sus conciudadanos, motivo por el que contactó con la alemana y la neerlandesa. Y ésta finalmente le contestó que “si quería volver a Europa, había una plaza en un vuelo”, si bien tenía que hacer la maleta y embarcar en menos de cinco horas, algo que hizo a principios de este mes desde Lima.

En estos momentos se encuentra en Utrecht, donde reside su pareja, según ha relatado, a la vez que ha apostillado que la semana pasada le ha llegado un correo electrónico de la Embajada de España preguntando por si “todavía necesitaba volver a España, para un vuelo de hace dos días”.

Mientras, ha comentado que ha pensado volver a España, “no directamente a Pozoblanco y sí a Málaga”, donde tiene familiares, aunque “ahora mismo el panorama en España no está muy bien”, ha declarado, para agregar que prefiere ponerse al día con el teletrabajo de voluntariado con WWF desde Países Bajos.

Situación “bastante delicada” en Perú

Al respecto, ha precisado que en Perú “la situación era y es bastante delicada”, puesto que “las medidas desde el primer momento fueron radicales, las oficinas cerraron y se prohibieron las reuniones y eventos”.

Además, “los supermercados tienen una cola de entrada con una separación de dos metros, algunas veces se alargaba tres cuadras y te pedían llevar máscaras y guantes para poder entrar”, según ha apuntado la voluntaria, quien ha añadido que “los militares estaban desplegados por toda la ciudad de Lima y había controles cada tres o cuatro calles”.

De hecho, debido a esos controles ella casi no llega al aeropuerto de Lima, “porque paraban el taxi cada 10 o 15 minutos, y nos pedían salvoconductos”. “¡Si no me lo hubieran mandado de la embajada de los Países Bajos, aún seguiría allí!”, según ha exclamado Andrea, quien ha remarcado que llegó “a la hora casi que tendría que haber salido el vuelo” y un militar la escoltó en su coche hasta el avión.

También, ha recordado que “había un toque de queda desde las 20:00 a las 5:00 y por desgracia hubo mucha gente que fue detenida por no respetar las medidas”, a la vez que ha citado la medida para que “fueran los hombres los que salieran tres días a la semana y otros tres las mujeres, pero tampoco funcionó”. “Ahora el número de casos está creciendo por las zonas más pobres y se ha vuelto a extender la cuarentena”, según ha indicado la cooperante.

Andrea Torrico Muñoz llevaba como voluntaria unos dos meses en Lima, realizando unas prácticas con WWF Perú sobre conservación de biodiversidad marina, con la idea de estar seis meses, si bien su retorno se ha precipitado