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El miedo al Covid-19 eleva la llegada a los pueblos de Los Pedroches de vecinos de las ciudades

Los municipios de la comarca notan un repunte tanto en el padrón como en la presencia de personas

El coronavirus ha dibujado una nueva fórmula de verano y vacaciones donde el turismo de interior y el turismo rural son claves del verano 2020. Los pueblos de la comarca de Los Pedroches no son ajenos a esta realidad y muchos municipios han visto aumentar su población de manera sustancial desde el levantamiento del estado de alarma al permitir la movilidad entre provincias. Algo que pasaba en momentos puntuales, en semanas muy señaladas en el calendario, cercanas sobre todo a las fiestas patronales de cada uno de los municipios, se ha extendido con muchas personas buscando la calidad de vida que otorgan los pequeños núcleos urbanos.

Eso ha llevado a revisar el número de empadronamientos que se han producido desde el mes de marzo, ante la posibilidad de un aumento considerable. En localidades como Villanueva de Córdoba, el Ayuntamiento ha aclarado esta situación indicando que desde el 1 de marzo de 2020 hasta mediados del mes de julio los empadronamientos en la localidad ascendieron a 48, después de producirse 58 inscripciones y 10 bajas.

En Hinojosa del Duque, por ejemplo, esas cifras se sitúan por encima de las 60 personas, guarismos que son más altos que en el mismo periodo del año pasado, aunque no vayan a ser la panacea contra el fenómeno de la despoblación. El éxodo al mundo rural se ha producido, aunque de manera puntual ante unos meses duros en las grandes ciudades que han pasado factura.

Auge del teletrabajo

«Mi empresa me permite el teletrabajo y en el momento que pudimos viajar decidimos venirnos al pueblo, es más fácil la conciliación porque aquí tenemos familia y con un hijo pequeño el teletrabajo es más fácil», explica Elisa Quirós, pozoalbense residente en Madrid. Su caso se multiplica por toda la comarca, pero también el del otro extremo, personas jubiladas que buscan su espacio en este tramo de la vida en sus localidades de origen.

Más allá de ese movimiento, en lo que sí están de acuerdo prácticamente todos los responsables públicos es en el crecimiento de la población en estos meses con personas que han llegado desde diferentes puntos de España, unas como cada verano, otras aprovechando un verano muy atípico para reencontrarse con las raíces. «Es cierto que se ve por el pueblo muchísima más gente que otros años, eso se está dejando notar también en los establecimientos de la localidad», explica la alcaldesa de Villanueva de Córdoba, Dolores Sánchez. En la misma línea se manifiesta el primer edil de Villaralto, Ángel Moreno, que apunta que «si bien no hemos tenido muchos más empadronamientos, sí se ha notado en la localidad la llegada de gente de fuera».

Casas rurales

Otro de los sectores que se han visto beneficiados por este flujo poblacional es el inmobiliario siendo prácticamente imposible alquilar en estos meses una casa rural por toda la comarca ya que, a pesar de la importante oferta, la demanda la ha sobrepasado con creces. Pero no solo el alquiler de casas rurales ha alcanzado valores al alza durante estos meses, sino también la compraventa de inmuebles.

«Desde mayo el movimiento es importante, hay trabajo estando centrada la demanda principalmente en todo lo que es rústico», explica Miguel Ángel del Rey, agente inmobiliario. El profesional precisa que la venta se ha orientado a «casas con patios, la gente está buscando la calidad en forma de espacio ante lo vivido en el confinamiento».

«La compra fundamentalmente es de gente de la zona, en toda la comarca, que está buscando casas con espacio, aunque la primera opción fue la venta de chalets. También recibimos demanda de gente de fuera que quería invertir aquí, pero las dificultades para concertar una cita para poder ver los inmuebles han impedido en muchos casos que las transacciones de este tipo se hayan llevado a cabo», explica este profesional