La Fundación Prode busca mejorar la atención integral de los usuarios de la Casa de Acogida de Córdoba

La organización pondrá en marcha el proyecto Escuela para la Vida, que prevé la realización de siete cursos para las personas sin hogar

La Fundación Prode ha arrancado ya con la gestión del servicio de atención integral de personas y familias sin hogar de la Casa de Acogida y Centro de Emergencia Social Municipal de Córdoba tras confirmar su adjudicación y después de haber presentado un recurso en contra de la empresa Integra Mgsi Andalucía S.L., que se había hecho con la gestión en primer lugar.

Así, finalmente comienzan dos años de ilusión para la organización, pero también de nuevos retos, proyectos y mejoras que se han puesto sobre la mesa para lograr la inserción social y laboral de las personas sin hogar en uno de los años más complicados por la crisis derivada del covid-19.

Con amplía experiencia en la gestión de residencias para personas con discapacidad, ahora la fundación espera abrirse camino también en los proyectos dedicados a las personas sin hogar y sus necesidades básicas de alojamiento, alimentación e higiene personal. En este caso serán como máximo 48 usuarios, el número de plazas con las que cuenta esta residencia.

Y es que, según la información publicada en la Plataforma Estatal de Contratación Pública, Prode ha ofrecido la mejor oferta económica y ha logrado la adjudicación por 1,32 millones de euros con el compromiso de, entre otras cosas, el cambio y rotación del menú mensual que se ofrecerá a las personas que acudan hasta la Casa de Acogida, mejora en el servicio de barbería y peluquería, un programa de formación, excursiones de un día de duración o la inserción laboral de al menos cuatro usuarios.

Para la fundación, esta adjudicación “supone poder extender a aquellas personas sin hogar la visión de Prode de ser una organización que genera confianza, satisfacción y resultados a todo su entorno, así como la extensión de nuestros valores, basados en la justicia social y la universalidad”, han detallado a el Día. Por lo tanto, las personas usuarias de la Casa de Acogida, ubicada en Campo Madre de Dios, se beneficiarán de este modelo, así como de todos los departamentos y servicios transversales de los que dispone la organización.

Aparte de esas mejoras incluidas en la oferta de adjudicación, como el servicio de barbería o los menús mensuales, la entidad va a implementar tres proyectos más: uno de ocio y tiempo libre, otro de inserción laboral y un tercero de formación.

El de ocio y tiempo libre está centrado, entre otras, en la realización de cuatro excursiones al año de ámbito provincial, regional y playa. El de inserción laboral se centra en la contratación cada año de cuatro usuarios de la Casa de Acogida, a jornada completa y por una duración mínima de tres meses.

Y el proyecto de formación programará siete cursos mediante el programa Escuela para la Vida, destinado a residentes, que tiene por objeto mejorar la situación personal de los usuarios y favorecer la igualdad de oportunidades socio-laborales y de desarrollo personal.

El centro cuenta con una plantilla estable de 18 personas entre personal de cocina, personal de limpieza, de conserjería, dirección, psicólogo y personal técnico de servicios sociales. A ellos hay que añadir “el personal propio de Prode que se necesite en cada momento”.

Unidad móvil en la calle

El contrato, además incluye la atención a personas sin hogar a través de la Unidad Social Móvil, que supone un nuevo reto para la fundación siendo un recurso de intervención en medio abierto que atiende profesionalmente a las personas en la calle, una realidad dura de vivir y atender. De manera principal, se dirigirá a personas que viven en la calle de forma regular o lo hacen la mayoría del tiempo.

Desde Prode han explicado que la tarea principal de este equipo es “encontrar, vincular y acompañar” a quienes que se encuentran en esta situación “para motivarles a que inicien un proceso de cambio, preferentemente en un recurso específico y, si no fuera posible, interviniendo en el mismo lugar en el que se encuentra la persona”.

Al centro de día en época estival podrán acceder las personas en situación de exclusión social y sin hogar que solo demanden el acceso al centro para descansar un poco, asearse y alimentarse y, de esta manera, recuperarse en alguna medida del daño provocado por vivir en la calle. “Se facilitará a las personas que accedan al servicio un espacio para descansar durante las mañanas y las tardes en la época en la que suben las temperaturas desmesuradamente en la ciudad”, explican.

El servicio de pernocta en invierno, por su parte, tiene por objeto “que nadie pernocte a la intemperie en la época de más bajas temperaturas del año, evitando de esta forma graves riesgos para la salud”.

Podrán acceder a él las personas derivadas por la Unidad de Atención Social de Calle, la red de Servicios Sociales municipales, la Oficina en Defensa de la Vivienda u otras instancias de entre las personas sin hogar. También se atenderá la cobertura de las necesidades básicas de alimentación, higiene, vestido y alojamiento de aquellas personas que accedan a la Casa de Acogida bien por sus propios medios, bien derivados por otras instancias.

El propósito de la fundación

El propósito de la Fundación Prode es “acompañar a cada persona en el desarrollo de una vida con sentido, basada en la búsqueda de la felicidad”, ante lo cual, independientemente de las circunstancias de cada uno, se traza “como objetivo acompañar a toda persona vulnerable socialmente para, en la medida de nuestras posibilidades, facilitarles la vida y hacerlas más felices”.

De inicio, para alcanzar ese propósito, desde la Fundación Prode se fijan “como reto y obligación la coordinación y colaboración mutua con las administraciones y la sociedad”. De tal forma que el servicio que ofrece para la gestión de la Casa de Acogida sea acordado con las principales administraciones implicadas en la misma.

Así, “se establecerá la coordinación necesaria con la Delegación de Servicios Sociales para facilitar el trabajo de ambas partes y con el Ayuntamiento de Córdoba, a través de la persona responsable que desde esta entidad se nombre”. La organización también colaborará con los agentes implicados en temas sociales en el territorio y fundamentalmente con la Red Co-Habita. De este modo, para la gestión del proyecto, participarán en los seminarios, mesas de trabajo y actuaciones de formación y sensibilización que consideren oportuno.