Los olímpicos rurales vencen un año más al calor y consiguen récords de convivencia, civismo y diversión
La organización consigue agilizar al máximo el ritmo de las pruebas para cumplir horarios y posibilitar momentos de descanso y de refugio de las altas temperaturas

Aunque es pronto para aventurar un ganador y para hablar de récords deportivos de las Olimpiadas Rurales, ya se puede avanzar que estos peculiares deportistas olímpicos, concentrados durante este fin de semana en Añora, están venciendo un año más al calor y siguen marcando récord de convivencia, civismo y diversión. Estos valores, junto al respeto a la tradición a la práctica de actividades deportivas al aire libre, son los grandes valores que marcan este evento, que este sábado está llevando a su cénit la XVI edición, con cientos de personas en las calles de la localidad de Los Pedroches y con ambiente excepcional. Las llamadas de la organización para propiciar la hidratación y los medios de refresco en forma de duchas móviles y mangueras han causado un efecto muy positivo en el normal desarrollo de la jornada, en la que casi se han alcanzado más de 40 grados en pruebas como los sacos, los zancos o las cintas.
La jornada ha comenzado con los mizos, una especie de bolos rurales que tradicionalmente da comienzo a las pruebas del sábado. Ya son muchos los participantes que consiguen tirar los tres mizos con el bolo de madera de encina y el nivel ha vuelto a ser elevado. Tras los mizos los equipos han disputado los tiraores y el lanzamiento de adoquín casi al mismo tiempo. El ritmo de las pruebas ha sido muy rápido y la carrera de sacos ha comenzado puntual. Con cierto peligro, debido a las altas temperaturas y al riesgo de caídas, los corredores han volado en los repetidos relevos embutidos en sacos. Esta tarde se están disputando las carreras de zancos, las de cintas y la soga, y ya anocheciendo se dará inicio a la carretilla, previo de lujo de la sillita de la reina, que tiene lugar en la plaza de toros y que por su espectacularidad está considerada la prueba reina de la competición. Y para finalizar, antes de la gran verbena festiva, el baile de las jotas, que cuenta con una puntuación distinta en la que además de valorar a las parejas de baile, se hace aprecio de su indumentaria típica.
Las Olimpiadas Rurales continúan mañana con el lanzamiento de pingané, la comba y finalmente el tradicional porteo de cántaros, la competición más simbólica y más emotiva del amplio programa competitivo. Tras el cántaro, se conocerán las principales puntuaciones, los récords que se hayan podido conseguir y, finalmente, los ganadores absolutos. Se espera que la clausura tenga lugar a las 15:00 y dé paso a una gran comida popular acompañada de una gran fiesta.









