El aumento de los casos de seca de encina en Los Pedroches alarma al sector del cerdo ibérico

Asaja alerta de la desazón de los ganaderos ante la falta de soluciones


Desde hace algunos años el sector del porcino ibérico de Los Pedroches ha incrementado su preocupación por la seca de la encina, un problema sanitario que cada vez tiene más presencia en la dehesa de la parte septentrional de la provincia de Córdoba al tener en la encina a su víctima favorita. El técnico del Departamento Cinegético-Forestal de Asaja en Córdoba, José Antonio Pérez, explicó a ABC que este hongo infecta las raíces del árbol, bloqueando la llegada de nutrientes y terminando por secarlo al cabo del tiempo. Esto provoca una menor producción de bellota, algo que directamente trae consigo consecuencias negativas a la alimentación del cerdo ibérico durante la montanera y a la calidad del jamón que posteriormente se saca al mercado. El fruto es clave para la calidad final de los productos ibéricos que salen al mercado.

Pérez indicó que se conoce la existencia de esta patología desde los años noventa del pasado siglo, aunque hasta hace poco tiempo la comarca onubense del Andévalo era la única zona afectada. En este sentido, apuntó que este síndrome se ha ido trasladando al Este hasta llegar al Norte de la provincia. «La preocupación entre los ganaderos de Los Pedroches es creciente porque no existe una medicina que cure esta enfermedad a día de hoy, sino que tan solo hay un código de buenas prácticas que se recomienda cuando surge un ejemplar infectado para impedir el contagio de otros, en el que se incluye evitar el encharcamiento del suelo y el traslado de tierras que puedan tener el hongo», agregó.

El técnico de la organización patronal agraria se mostró esperanzado con una investigación desarrollada por la Universidad de Córdoba (UCO) para la aplicación de inyecciones al árbol de una sustancia conocida como fosetil aluminio, que en una fase experimental ha posibilitado la eliminación del síndrome, «aunque aún habrá que esperar un tiempo para comprobar sus repercusiones en el campo».

Varios proyectos de investigación buscan una solución desde diversos enfoques científicos

No es el único proyecto en el que está trabajando la institución académica para hacer frente a este problema. María Ángeles Castillejo lidera otra investigación a través de la que «buscamos ver qué moléculas son las que hacen que determinados árboles sean resistentes para decirle al ganadero cómo tiene que identificarlos a la hora de elaborar programas de reforestación para plantar ejemplares que sean tolerantes para reducir el síndrome». Sería una forma de combatir el hongo mediante una selección más resistente a sus efectos perniciosos.

Esta experta destacó que «la existencia de la seca de la encina se conoce desde hace años, pero considero que no se le ha dado la importancia que merece hasta ahora cuando el sector productivo está sufriendo las consecuencias negativas de su aparición en sus explotaciones». «Hay muchas incógnitas en torno a este síndrome, entre ellas cuál es su origen, aunque se sospecha que podría ser exótico y que su llegada es consecuencia del cambio climático», afirmó la responsable de este equipo de investigación.

Mari Ángeles Castillejo reveló que en toda la zona Norte de la provincia de Córdoba hay un alto contenido del hongo causante del síndrome en el suelo «pero, curiosamente no es de los territorios más afectados porque no se dan unas condiciones climáticas determinadas para que el árbol enferme, entre las que se encuentran veranos muy largos sin lluvia y con altas temperaturas seguidos de lluvia abundante en otoño porque necesita humedad para activarse»

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