Hinojosa del Duque: donde se alza la Catedral más grande de Los Pedroches

El municipio de las diez ermitas destaca por el complejo monumental e histórico que supone la parroquia de San Juan Bautista, ubicada en la plaza del pueblo ALEJANDRA LUQUE Fuente: cordopolis

Al norte de provincia y en la comarca de Los Pedroches se encuentra Hinojosa del Duque, una localidad que nació al albor de las luchas señoriales. Fue fundada como Finojosa del Pedroche a principios del siglo XIV y perteneció a la comarca del consejo de Córdoba hasta  mediados del siglo XV. Debido a las tensiones políticas del momento, Hinojosa estuvo vinculada a la casa condal de Belalcázar desde 1444, que le llevó a estar inscrita en a localidad cacereña de Trujillo.

No obstante, el municipio siempre permaneció bajo la tutela del Obispado de Córdoba, lo que le permitió mantener sus lazos con toda la provincia. La liquidación del régimen señorial y la división territorial desarrolladas bajo el regencia de María Cristina provocaron que Hinojosa quedara incluida para siempre dentro de la provincia de Córdoba.

La localidad que entraña esta apasionante historia ha ganado en dos ocasiones el premio al Mejor Pueblo Turístico de la provincia de Córdoba y sus monumentos y calles son huellas de las diferentes culturas que las dominaron. Aunque cuenta con una decena de ermitas, la joya de la corona es la comúnmente conocida Catedral de la Sierra, un edificio renacentista de mediados del siglo XV que sorprende al visitante al llegar a la plaza del pueblo.

Su nombre originario es la parroquia San Juan Bautista ya que para que tenga entidad Catedral debe tener un Obispo, algo que no ocurre en este conjunto monumental de Hinojosa. Su grandiosidad y sus múltiples rasgos como Catedral -se encuentra sola, por ejemplo- hicieron que adquiriera el sobrenombre de Catedral de la Sierra. En 1981 fue declarada Monumento Histórico Artístico de carácter nacional y está catalogada como Bien de Interés Cultural.

Iglesia de San Juan Bautista, más conocida como la Catedral de la Sierra | MADERO CUBERO

La saga de los Hernán Ruiz -padre e hijo- fue la encargada de levantar esta parroquia, que representa el estilo gótico tardío. Su construcción comenzó en 1530, de la mano de Hernán Ruiz El Viejo, que continúo con los trabajos de diseño hasta su fallecimiento, en 1547. Fue entonces cuando su hijo, Hernán Ruiz El Joven, le precedió y continuó las obras hasta completar su construcción. Aunque fueron los vecinos de Hinojosa y el propio Obispado de Córdoba quienes pagaron el coste que supuso esta Catedral, los condes de Belalcázar -Sotomayor y Zúñiga- impulsaron la construcción de la sacristía. La protección de los señores de Belalcázar fue tal que al estilo gótico de este monumento le añadieron detalles renacentistas y de la arquitectura religiosa de Los Pedroches, como es el uso del granito.

En su parte trasera, que conecta con la Plaza de San Juan, se descubre lo que se conoce como Portada de la Sombría. Se cree que es la parte más antigua de la Catedral ya que aún tiene vestigios del siglo XIII. Durante esta época, también, la entrada a la parroquia se hacía por una puerta ubicada en el lado de la plaza; un acceso que comunicaba directamente con el baptisterio, donde se encontraba la pila bautismal. La tradición religiosa recogía que todo aquel que entrara en un edificio sagrado debía, primero, bautizarse si no lo había hecho nada más nacer.

Iglesia de San Juan Bautista, más conocida como la Catedral de la Sierra | MADERO CUBERO

Años después, esa puerta se cerró y al baptisterio se accede ahora desde el interior de la Catedral. En el exterior de esta estancia se aprecia una ventana que no es más que un extraordinario trampantojo arquitectónico. La denominada “ventana de los tres soles” -ubicada también en el baptisterio- recibe este apelativo ya que su construcción permite que el sol discurra de manera diferente por los tres cristales que la forman.

Este edificio está lleno de curiosidades que deben ser escuchadas de viva voz de las gentes del pueblo. Por ejemplo, la entrada al coro cuenta con un sello papal que certifica que, de alguna forma, el Papa ayudó a costear el edificio. Asimismo, el coro tuvo que ser agrandado para darle más consistencia a la parroquia y durante las obras de 2002 se descubrieron en él varios capiteles muy bien rematados que se encontraban bajo tierra.

Sin embargo, el infortunio también se cebó con dos elementos característicos de este emblema de Los Pedroches: el campanario y el retablo. El primero fue construido en 1574 por el hinojoseño Pedro Antonio Muñoz, pero un fuerte viento en 1799 lo destruyó por completo. La reparación corrió a cargo de Andrés Muñoz, en 1801, que hizo unas ventanas de mayores dimensiones para que el aire pudiera entrar y salir con mayor rapidez. Por otro lado, el retablo del altar mayor que hoy luce imponente tiene poco más de 70 años. El primero que hubo, de estilo renacentista, se colocó en el siglo XVI y apenas tuvo 200 años de uso ya que dos siglos después fue sustituido por otro, esta vez, barroco. Desapareció durante la guerra civil y no fue hasta 1947 cuando la Catedral pudo disfrutar de uno nuevo, adquirido por la vecina Ana Rosales.

Iglesia de San Juan Bautista, más conocida como la Catedral de la Sierra | MADERO CUBERO

El diseño de esta Catedral tuvo su impronta en la que más tarde se construiría en la capital: Hernán Ruiz III -hijo de Hernán Ruiz El Joven- tomó como referencia el diseño que su abuelo había realizado para la torre de la parroquia hinojoseña y lo adaptó a la torre de la Mezquita-Catedral de Córdoba, construida diez años después.

Este conjunto histórico-artístico, catalogado como uno de los más importantes de toda la provincia, hace que Hinojosa del Duque tenga entre sus honores el de contar con la Catedral más grande de todo el Valle de Los Pedroches

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