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Rechazo a la prohibición durante un año a la recogida nocturna de aceituna con cosechadora en superintensivo

El Diario Oficial de Extremadura (DOE) publica este jueves 13 una resolución de la dirección general de Sostenibilidad por la que se suspende, de manera cautelar, la recogida nocturna por medios mecánicos de aceitunas en olivares superintensivos, al igual que hiciera el año pasado. La justificación para tomar esta decisión es por «posible daño a aves silvestres» y se aplicará desde el 1 de septiembre de 2020 hasta el 1 de septiembre de 2021.

Desde APAG Extremadura Asaja se ha criticado a la Junta «porque está más preocupada en prohibir que en solucionar los problemas de los agricultores y ganaderos, lo que está suponiendo un lastre para el medio rural».

«NO TIENE SENTIDO QUE SE ESTÉ TODO EL DÍA LIMITANDO Y PROHIBIENDO LA ACTIVIDAD EN EL CAMPO, LO QUE ACABARÁ ASFIXIANDO A NUESTRO MEDIO RURAL”

Además, lamenta que en este caso de la recogida nocturna «se hace en base a un estudio que no se ha hecho público ni se ha dado a conocer a las organizaciones agrarias por lo que se ha pedido que se facilite, puesto que nadie lo ha visto ni lo conoce». En esta línea se ha recordado que el pasado año también se prohibió esta práctica de recolección mecánica nocturna, en ese caso sin estudio alguno.

Para el presidente de la organización agraria «no tiene sentido que se esté todo el día limitando y prohibiendo la actividad en el campo, lo que acabará asfixiando a nuestro medio rural y seguirá agravando el problema de la despoblación».

En este sentido, Metidieri ha ironizado señalando que «nos gustaría que la misma celeridad que se ha dado la Junta en prohibir esta práctica se la dieran en la consejería para resolver distintos problemas o expedientes que están pendientes, como por ejemplo es la transformación de tierras arables a olivar tradicional o la catalogación de pastos sensibles que no permiten las labores agroganaderas que se estaban realizando de manera tradicional.

Finalmente, expresa que «ante las dificultades del sector no es el momento de prohibir por prohibir, sino de ayudar y de centrarse en los grandes problemas que arrastra el campo extremeño. Con esta medida dicen que quieren proteger a la avifauna, pero a este ritmo la especie que estará en peligro de extinción en Extremadura serán las personas»